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domingo, 26 de junio de 2022

El Parche de la Ministra Darias, por Federico Relimpio

A estas alturas, ya lo saben todo acerca de las 217 plazas MIR no cubiertas (200 en Medicina Familiar y Comunitaria). La respuesta oficial, inmediata: facilitar los trámites para garantizar que dichas plazas de formación sean ocupadas por graduados extracomunitarios. Parece obvio que la solución de un problema avanza si se formula en clave del bien común. En este sentido y de acuerdo con otros, he puesto en relación el problema de las vacantes M.I.R. en Medicina Familiar y Comunitaria con lo escasamente atractivo de dicha formación, sea por el lugar o porque la especialidad arrastra décadas de desprestigio. Asunto este motivado en buena parte por las realidades del ejercicio profesional.

lunes, 20 de junio de 2022

De la "falta de médicos" a "médicos de familia peseteros": la historia que nos ha traído hasta aquí

Acaba de empezar una nueva fase en el proceso de auto-exculpación de los políticos responsables de la sanidad pública respecto del desolador estado de la atención primaria. Una vez incrustada en la mente del respetable que la causa de esta situación en los centros de salud es la "falta de médicos", el siguiente paso es situar a los médicos de familia en el centro de la diana de la culpabilidad. Ahora se trata de atornillar en la mente del público que los médicos de familia son unos peseteros que, por mucho que se les pague, rechazan ejercer en los centros de salud. Las noticias adjuntas corresponden a Galicia y País Vasco y se acaban de publicar ambas este mismo mes de junio. En Galicia titulan: "Ofrecemos 65.000 euros y plaza fija en Primaria y aun así faltan médicos" (aquí). El titular en País Vasco dice: "Euskadi no encuentra pediatras ni médicos de familia aunque pague 3.000 euros de sueldo" (aquí). Una intolerable y gratuita campaña de desprestigio pues su fin no es resolver nada. Lo que pretende es situar la culpa del estado de la atención primaria en los propios médicos de familia en vez de en la tosca gestión del personal llevada a cabo desde hace décadas. 

sábado, 18 de junio de 2022

Sanidad Pública Andaluza: Promesas (Electorales) Incumplidas, por Federico Relimpio

 

Me pregunto si el 19J tiene algún significado, más allá del estruendo mediático. Y lo hago como médico del Sistema Público, bien metido en mi último cuarto de vida profesional. Confieso, además, que formulo la pregunta tras consumir las esperanzas depositadas en tantas convocatorias previas y, más aun, en el desarrollo autonómico de nuestra tierra. En este sentido, creo no andar errado si resumo el sentir general de las profesiones sanitarias de Andalucía en una sola palabra: decepción. Y hay razones sobradas para ello.

martes, 14 de junio de 2022

El sueño del burócrata sanitario produce monstruos

Como dice Xavier Marcet (aquí), las burocracias se regodean en planes, indicadores innecesarios y metodologías de una sofisticación eludible. Fruto todo de una pulsión controladora que alberga la vana aspiración de capturar una realidad compleja para meterla enterita en una hoja excel. Así, con la pretensión de gestionar la complejidad no consiguen otra cosa que aumentarla inútilmente. Aunque, a mi parecer, quien mejor definió la degeneración burocrática fue Carlos Castillo Peraza (aquí) mediante esta frase para enmarcar: "Burocracia es el arte de convertir lo fácil en difícil por medio de lo inútil". 

viernes, 10 de junio de 2022

Las personas y sus cuidados: un cambio que ya no puede esperar más, por Mayte Sancho y 11 firmas más

El 1 de abril del 2020, un grupo variado compuesto por profesionales, asociaciones de personas mayores y con diversidad funcional, usuarias y familiares relacionadas con el cuidado de larga duración y expertos de distintos ámbitos, nos posicionamos con firmeza a través de la Declaración “Ante la crisis del COVID-19: la oportunidad de un mundo mejor”. Un manifiesto público en favor de un necesario cambio en el modelo de cuidados de larga duración en España que tuvo una amplia difusión y que recabó más del millar de firmas.

miércoles, 1 de junio de 2022

Los residentes no quieren Medicina Familiar y Comunitaria, por Federico Relimpio

217 plazas MIR no cubiertas en 2022. De ellas, 200 de Medicina Familiar y Comunitaria (en adelante, MFyC). El hecho es de sobra conocido y objeto de múltiples comentarios y editoriales. Con todo, estoy seguro de que, para muchos responsables sanitarios, no es para tanto. Y tampoco les culpo demasiado: para los que lidian con complejos problemas de gestión, que 200 plazas M.I.R. MFyC se queden sin cubrir no es un problema terrible. Distinto es, empero, si lo vemos como síntoma de una enfermedad que pone en cuestión la viabilidad de todo un sistema de salud.

domingo, 22 de mayo de 2022

200 plazas han "volado": ¡vivan las cadenas!

El pasado jueves 19 fue el Día Mundial de la Medicina de Familia. España lo celebró por todo lo alto el día siguiente, 20 mayo, cuando la elección MIR terminó dejando sin cubrir 217 plazas de las que 200 fueron de Medicina de Familia. Esto no ocurre únicamente, como algunos piensan, por la mala previsión ministerial en el número de presentados a la prueba, ni por un punto de corte demasiado exigente para "superar" la misma, ni por la forma telemática (no presencial) de elección de plaza. ¡Ojalá sólo fuera por eso! 

viernes, 20 de mayo de 2022

Desmedicalizar el malestar emocional, por Abel Novoa

Condiciones de vida que hagan que ésta merezca la pena ser vivida: tarea de políticos, no de médicos
La medicina ha querido "prevenir" durante tiempo alrededor de los "factores de riesgo" y los "estilos" de vida. Que si el colesterol, el PSA, la osteoporosis, el ejercicio físico regular, las revisiones ginecológicas, la comida sana,... especialmente en los países más desarrollados, bien alimentados, con mayor renta y esperanza de vida. Quienes no lo aprendieron con la crisis financiera de 2008 tienen ahora una segunda convocatoria. Una pandemia y una guerra en Europa para que lo aprendan definitivamente: no son los "estilos", son las "condiciones" de vida (aquí). La crisis de 2008 y las políticas de austeridad aplicadas aumentaron el sufrimiento y la desigualdad social. Las consecuencias asociadas al modo de enfrentar las crisis económicas nos muestran que la mayor parte del malestar o sufrimiento emocional es exógena y de causa social. Y no se soluciona con más médicos o psicólogos, ni con más medicamentos. Los políticos tienen más capacidad de evitar estas consecuencias que los médicos de tratarlas. Los problemas de acceso a un trabajo o vivienda dignos, o los derivados de la imposible conciliación entre el trabajo y el cuidado de pequeños o mayores, orígenes de mucho del malestar emocional prevalente, tienen más posibilidades de resolverse con el BOE en la mano que blandiendo el Vademecum. Por supuesto que hay una parte endógena del malestar emocional que ha de orientarse a la atención médica pero es la menor. Si se aminora el estado del bienestar con unos enjutos servicios sociales, una atención primaria rayana en la beneficencia y una parte creciente de la población atrapada en la precariedad laboral y económica, sin posibilidad de conciliar familia y trabajo, ¿cómo no va a aumentar el malestar emocional? Como dice Marta Carmona en esta recomendable entrevista (aquí), "la gente necesita una seguridad económica, una estabilidad laboral, un mercado que no sea expulsivo, una serie de condiciones de vida que hagan que ésta merezca la pena ser vivida". Son los políticos los responsables de que esas condiciones de vida se den, para eso les pagamos. Por eso he creído importante difundir, con el permiso de su autor, el siguiente artículo de Abel Novoa titulado "Desmedicalizar el malestar emocional", publicado hace pocos días en prensa local e inaccesible al no suscriptor (aquí).

lunes, 2 de mayo de 2022

El descremado sociológico de la atención primaria metastatiza en el hospital público

Las enfermedades crónicas casi siempre avanzan. El descremado sociológico de la atención primaria es una enfermedad crónica cuyo avance se ha permitido tanto que sus consecuencias han destrozado ya a la atención primaria. Cada día que pasa, este destrozo es más difícil de remediar. Y, lo peor, ya no se arregla con dinero. Hace unos 10 o 15 años se hubiera arreglado con dinero, ahora ya no se puede arreglar únicamente con dinero. Se ha superado el punto de no retorno. Pero lo peor no es esto. Lo peor es que el descremado ha metastatizado ya en la parte hospitalaria del Sistema Nacional de Salud (SNS). 

domingo, 1 de mayo de 2022

Espiritualidad y neumonía covid19 grave en 2022: una experiencia personal e intransferible, por Juan Gérvas

Caso clínico
Cuadro infeccioso que se inició en Aguamarga (Almería) el 24 de diciembre de 2021, con un catarro, y cuyo relato finaliza el 27 de abril de 2022, en Buitrago de Lozoya (Madrid), cuando escribo este texto. 

Varón sano, casado, cuatro hijos independizados, vive de su pensión, sin enfermedad ni tratamiento crónico alguno, hábitos saludables, 73 años, médico rural jubilado, ex-profesor de salud pública, dos ingresos hospitalarios casi consecutivos por grave neumonía covid19, primero en Murcia (hospital Morales Meseguer, del 2 al 21 de enero de 2022,  incluyendo dos semanas en la Unidad de Cuidados Intensivos, UCI) y luego en Madrid (hospital de La Princesa, del 28 de enero al 11 de febrero de 2022, una semana inmovilizado en cama de habitación compartida). Neumólogo para seguimiento en el Hospital de la Princesa. Médica de cabecera en el centro de salud de Buitrago de Lozoya (Madrid). En proceso de recuperación, a día de la fecha todavía sigue con tratamiento intenso con corticoides y oxigenoterapia nocturna pudiendo caminar por bosques y montañas en marchas diarias de hasta ocho kilómetros.