Esta entrevista forma parte de una serie realizada entre septiembre y diciembre de 2013 a 28 personas, buenas conocedoras de nuestra atención primaria. Hasta que no se recibieron todas ellas no se empezó su publicación semanal en este blog a partir de enero de este año. Más información aquí.
1) ¿Cómo describirías la situación actual de la atención primaria en España? No puedo analizar la Atención Primaria (AP) de manera aislada, puesto que no es más que un eslabón del modelo sanitario actual. El modelo sanitario está en Lisis, no en crisis. La Atención Primaria agoniza como parte de esa descomposición general del sistema. No es sólo el efecto de la crisis económico-financiera del último lustro, cuestión que simplemente ha agravado, acelerado y puesto de manifiesto el deterioro de un modelo mal estructurado de origen. Como diría Laurence J. Peter, famoso por la definición del ‘Principio de Peter’, “toda estructura competente contiene la semilla de la incompetencia”. El modelo sanitario, como toda empresa humana, se estructuró sobre el binomio del equilibrio del beneficio y del interés. Pronto, ya en los 80, y básicamente desde la década de los 90, comenzó a ganar la partida el interés, comenzando a maximizar la excéntrica tendencial inercia ‘interesada’ de las ‘4Ps’. La ‘Población’ queriendo el ‘Todo x Nada’. El ‘Político’, queriendo el ‘Más x Menos’, como vemos con profusión en esta mal llamada crisis. El ‘Proveedor’ queriendo ‘Mucho x Poco’ como vemos con los elefantiásicos proyectos informáticos, duplicaciones de TACs, sustitución ‘gratuita’ de aparatos de Laboratorio por los que usan reactivos más caros, construcción superflua de hospitales… Los ‘Profesionales’ queriendo el ‘Menos x Más’, menos pacientes, esfuerzo, responsabilidad, por más sueldo, tiempo, peonadas. El modelo ha acrisolado la irresponsabilidad como Estilo de Relación. Nada pasa por derivar lo indebido, gastar lo inimaginado, generar listas de espera en beneficio propio, duplicar servicios por no discutir con el que no funciona, promover hospitales donde sobran, abusar de las urgencias, bajas, frecuentación, siendo profesional de AP, especialista, gestor, político o paciente, respectivamente. Docenas de renuncias, a la custodia del secreto profesional, a la autonomía, a la dignidad, etc., han conformado una AP acobardada y acomodada en la zona de confort.
1) ¿Cómo describirías la situación actual de la atención primaria en España? No puedo analizar la Atención Primaria (AP) de manera aislada, puesto que no es más que un eslabón del modelo sanitario actual. El modelo sanitario está en Lisis, no en crisis. La Atención Primaria agoniza como parte de esa descomposición general del sistema. No es sólo el efecto de la crisis económico-financiera del último lustro, cuestión que simplemente ha agravado, acelerado y puesto de manifiesto el deterioro de un modelo mal estructurado de origen. Como diría Laurence J. Peter, famoso por la definición del ‘Principio de Peter’, “toda estructura competente contiene la semilla de la incompetencia”. El modelo sanitario, como toda empresa humana, se estructuró sobre el binomio del equilibrio del beneficio y del interés. Pronto, ya en los 80, y básicamente desde la década de los 90, comenzó a ganar la partida el interés, comenzando a maximizar la excéntrica tendencial inercia ‘interesada’ de las ‘4Ps’. La ‘Población’ queriendo el ‘Todo x Nada’. El ‘Político’, queriendo el ‘Más x Menos’, como vemos con profusión en esta mal llamada crisis. El ‘Proveedor’ queriendo ‘Mucho x Poco’ como vemos con los elefantiásicos proyectos informáticos, duplicaciones de TACs, sustitución ‘gratuita’ de aparatos de Laboratorio por los que usan reactivos más caros, construcción superflua de hospitales… Los ‘Profesionales’ queriendo el ‘Menos x Más’, menos pacientes, esfuerzo, responsabilidad, por más sueldo, tiempo, peonadas. El modelo ha acrisolado la irresponsabilidad como Estilo de Relación. Nada pasa por derivar lo indebido, gastar lo inimaginado, generar listas de espera en beneficio propio, duplicar servicios por no discutir con el que no funciona, promover hospitales donde sobran, abusar de las urgencias, bajas, frecuentación, siendo profesional de AP, especialista, gestor, político o paciente, respectivamente. Docenas de renuncias, a la custodia del secreto profesional, a la autonomía, a la dignidad, etc., han conformado una AP acobardada y acomodada en la zona de confort.







