domingo, 3 de junio de 2018

Tras los recortes, los políticos siguen priorizando y cuidando su sanidad cada vez más que la de los demás


Tenemos (en funciones) un Gobierno (aquí y aquí) y un Congreso (aquí y aquí) lleno de funcionarios  con   cobertura sanitaria especial (Mutualismo Administrativo). En los parlamentos autonómicos ocurre algo parecido: la proporción de parlamentarios protegidos por el Mutualismo supera lo que cabría esperar (aquí). Además, algunas señorías y su familias, y con cargo a fondos públicos, disfrutan de un seguro médico privado como ocurrió durante 10 años en Canarias (aquí). El Mutualismo y las "regalías sanitarias" (aquí) (pagado todo con dinero público) libra a los políticos y a grupos sociales influyentes de las esperas e incomodidades del SNS perpetuando la dualización de la sanidad pública española y el descremado sociológico de la atención primaria (aquí y aquí). No es extraño, pues, que los políticos hayan cuidado más su cobertura especial de provisión privada (Mutualismo Administrativo financiado vía Presupuestos del Estado) que el del común de los ciudadanos (Sistema Nacional de Salud financiado vía sistema de financiación autonómica).



En varias ocasiones he mostrado en este blog como durante los peores años de crisis los recortes del gasto sanitario per cápita afectaron intensamente al SNS y nada al régimen especial del Mutualismo, que siguió creciendo. En la última actualización que puse a disposición de los lectores (aquí) mostraba la evolución del crecimiento acumulado del gasto sanitario per cápita en ambos regímenes (SNS y Mutualismo) hasta el año 2014 mediante la siguiente figura.





OBJETIVOS DE ESTA ENTRADA
Los objetivos de esta entrada son: (1) actualizar hasta 2016 la comparación de la evolución del gasto sanitario público per cápita del SNS y del Mutualismo con datos de gasto consolidado procedentes de la Estadística del Gasto Sanitario Público del Ministerio de Sanidad, y (2) ofrecer una estimación para los años 2017 y 2018 a partir de información de gasto presupuestado.


PRIMER OBJETIVO: GASTO CONSOLIDADO HASTA 2016
El primer objetivo de esta entrada es comprobar si  el incremento del gasto sanitario público que se ha venido produciendo a partir de 2014 ha repercutido más en un régimen (general del SNS) o en otro (Mutualismo).  ¿Qué sería lo esperable? Pues si los recortes afectaron exclusivamente al SNS, lo lógico sería que en 2015 y 2016, que ha habido más dinerito, se compensara prioritariamente al SNS y a sus usuarios y pacientes. Veamos qué ha ocurrido a partir de los datos de gasto consolidado en 2015 y 2016.

Procedencia de los datos
Los datos de gasto consolidado proceden de la Estadística del Gasto Sanitario Público que publica el Ministerio (aquí), cuyas cifras del año 2016 se acaban de publicar en la web ministerial (aquí). Los datos poblacionales también proceden de este Ministerio (aquí y aquí) y de las memorias de las tres mutualidades (MufaceMugeju e Isfas).

Resultados
Podemos comprobar cómo, durante los años de recuperación, los políticos han seguido priorizando su sanidad mutualista frente a la sanidad de la población en general: en 2015 y 2016 el gasto sanitario público per cápita crece claramente más en el Mutualismo que en el SNS. Sobran más comentarios.







SEGUNDO OBJETIVO: ESTIMACIÓN PARA 2017 Y 2018
Dado su retraso, la Estadística del Gasto Sanitario Público no publicará los datos de gasto consolidado de 2017 y de 2018 hasta 2019 y 2020 respectivamente. Sin embargo, en el proyecto de Presupuestos 2018 que ahora se discute en Cortes, el Gobierno ha avanzado las cifras de liquidación del gasto 2017 y del presupuestado para 2018 que podemos ver en las siguientes fuentes:

Gasto sanitario del SNS: Actualización del Programa de Estabilidad 2018-2021 remitido a la Comisión Europea  y publicado por el Ministerio de Hacienda, Función 07 Salud (pág. 6 de aquí). Según esta información, el gasto sanitario público creció un 4,17% en 2017 respecto de 2016 y crecerá un 2,80% en 2018 respecto de 2017.

Gasto sanitario del Mutualismo: Presupuestos Generales del Estado de 2017 (pág. 187 de aquí) y 2018 (pág. 187 de aquí). El Programa 312E: Asistencia sanitaria del Mutualismo Administrativo, creció un 0,63% en 2017 respecto de 2016 y un 3,28% en 2017 respecto de 2018.

Población cubierta en ambos regímenes: Se estima aplicando la variación media de los últimos 3 años (2014-2016). En el caso del Mutualismo, dicha variación es del -1,51% (claramente decreciente) y del 0,43% para el SNS (ligeramente creciente).












COMENTARIO
Las estimaciones sitúan al gasto sanitario per cápita en el SNS en 2018 muy poco por encima del registrado en 2009 (antes de iniciarse los recortes). El gasto sanitario per cápita en el Mutualismo sigue su tendencia creciente ininterrumpida. Es más, desde 2014 que terminan los recortes en el SNS, la pendiente de crecimiento en el gasto del Mutualismo es más pronunciada que la del SNS, de modo que, como se puede apreciar en la anterior figura, las diferencias se van a maximizar en 2018 (medidas en el eje derecho de la figura). Es decir, desde el año 2009 y hasta 2018, la tendencia de los políticos a priorizar su sistema sanitario frente al de la población general es manifiesta. Dios mediante, confirmaré estos extremos, si el blog sigue vivo, en el verano de 2020 cuando se publique la Estadística del Gasto Sanitario Público con datos consolidados hasta 2018. Hasta entonces nos tendremos que conformar con esta estimación.


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Nota: El lector interesado puede consultar los cálculos de esta entrada consultando esta Excel (aquí).




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1 comentario:

  1. La diferencia entre el sistema sanitario "normal" (el que utilizan los que no tienen otro remedio) y el sistema sanitario de la élite política y funcionarial, nunca ha sido tan grande. Y sigue. No es debida a la inercia o a los principios de la entropía, no es por tanto inevitable o está predeterminado. Así lo ha decidido la élite política y funcionarial que parece claramente no tener otra ideología que el convertir la salud de uno -enfermedad de los más vulnerables- en otro de los tantos productos de consumo. Lxs profesionales de Atención Primaria, lxs médicxs de familia o de cabecera, formados en tantas disciplinas, incluidas las de salud pública y gestión, debemos hacer política sanitaria a diario en nuestra consulta, en nuestros equipos, en las actividades comunitarias, y exponer con clara y asertivamente, cómo ha de ser la Sanidad Pública universal y de calidad, que ha de incluir a los más vulnerables y a sus señorías. En nuestra CCAA, en Andalucía, hay dos decretos de 2004 que deberían garantizar las pruebas diagnósticas y las derivaciones a especialidades hospitalarias desde Atención Primaria en uno y dos meses respectivamente, que se incumplen con sistemática frecuencia. Si la élite funcionaria y política sufriera estos inclumplimientos sistemáticos, dando ejemplo y utilizando siempre la Atención Primaria, tales inclumplimientos se hubieran corregido hace años. Lxs profesionales debemos ya reaccionar y apelar a nuestro código ético y deontológico, así como informar y asesorar a nuestrxs pacientes más vulnerables de sus derechos. Como recoge Lewis Mumford en su libro "Historia de las Utopías", yo me apunto a la utopía de la reconstrucción (que me compromete a cambiar y mejorar las cosas). Salud.

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