domingo, 27 de noviembre de 2022

Siguen sin enterarse, por Julio Bonis


A raíz de la polémica sobre el estado de la atención primaria en España -aunque haya grupos que lo estén focalizando en Madrid- leo con pesar, y la verdad sin mucho asombro, la entrevista (aquí) al actual presidente del Colegio de Médicos de Madrid, el Dr. Manuel Martínez-Sellés D’Oliveira Soares, médico especialista en cardiología. Y destaco esta frase que él dice como de pasada y con mucha inocencia porque es la que mejor condensa el meollo del problema por el que el «modelo» ha fracasado en España:

«No es sostenible que los pacientes ante patologías menores estén yendo a los hospitales» Dr Selles


Y es que mientras se siga cayendo en el error de creer y actuar como si la función de la atención primaria fuese atender problemas menores para que los pacientes no molesten en el hospital que es donde se resuelven los problemas de verdad el modelo seguirá en crisis.

Las «patologías menores» no deben ir a la consulta del médico del hospital… ni a la del médico del centro de salud.

Lo que hay que meter en la cabeza de los especialistas de hospital (y luego si eso, en la de los responsables políticos) es que el médico de atención primaria no es aquel «no-especialista» que trata los problemas menores para que el médico de verdad (el del hospital) pueda atender los problemas importantes, sino que es el especialista en los problemas frecuentes de su grupo de pacientes y en el uso de la tecnología y el conocimiento más avanzado disponible fuera de un hospital.

La atención primaria puede y debe resolver problemas de alta complejidad siempre que tengan la suficiente frecuencia como para poder mantener la pericia en su manejo con el mismo nivel que el especialista del hospital pero con una ventaja de la que carece el médico del hospital: que puede hacerlo en el entorno donde vive el paciente (fuera del hospital) entre otras cosas gracias a la tecnología disponible.

Es la frecuencia y la disponibilidad de tecnología ambulatoria y no la gravedad o complejidad clínica lo que debe diferenciar lo que se atiende en un hospital y lo que se atiende fuera de un hospital.

Nada más complejo que el abordaje de un paciente alcohólico diabético con insuficiencia cardiaca al que es «fácil» estabilizar mientras está ingresado en un hospital y se le puede pautar la medicación al dedillo o ponerle un stent con el apoyo de toda la tecnología y recursos disponibles en un hospital.

Lo realmente difícil y complejo, y al alcance solo de los mejores equipos clínicos es una vez ese paciente vuelve a su casa conseguir que no vuelva a acabar ingresado (o ingrese una vez cada 2 años en vez de 4 veces al año) sin necesidad de movilizar a enfermeras en turnos de 24/7, un anestesista de guardia, un radiologo, 3 residentes de medicina interna y un ejército de cocineros preparándole una dieta baja en sal.

La atención primaria que necesita el país no es la compuesta por médicos mediocres, patologías «menores» y baja dotación tecnológica, sino todo lo contrario.






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Julio Bonis (aquí) me ha permitido reproducir este texto suyo que ha publicado en su Linkedin (aquí). También con su permiso lo ha puesto Rafa Bravo en su blog (aquí). Con el visto bueno de ambos se redacta esta entrada. Poner el dedo en esta llaga es fundamental pues personas que piensan como el Presidente del Colegio de Médicos las hay en muchos sitios donde se toman decisiones sobre la atención primaria (aquí). 

Abundando en lo mismo: Javier Padilla. No te arreglará quien no te conoce (aquí).


1 comentario:

  1. Ahora sólo falta que se enteren tanto los compañeros de hospital, como los políticos... Y que dejen de decirle a la población éstas cosas.... Que la población sabe que en Atención Primaria no somos médicos "de segunda", que su médico o médica sabe mejor que ·"el especialista" quién es y cómo tratarle... Claro, todo ésto si se conserva la longitudinalidad, que es lo que se están cargando a manos llenas...

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